Cada detalle, hasta la cocina
Las aclaraciones del cliente no se pierden en el chat: viajan con el pedido al tablero, tal como las escribió.
Berry arma el pedido en la conversación: productos, variantes, extras, cantidades y aclaraciones, con los datos de entrega o retiro confirmados antes de registrarlo.

Configurás Berry con la información y las reglas de tu restaurante. Tu equipo conserva el control.
Las aclaraciones del cliente no se pierden en el chat: viajan con el pedido al tablero, tal como las escribió.
El agente repite el detalle y confirma la forma de entrega. El pedido se registra cuando está completo.
Conversación, detalle, pago y estado quedan vinculados. Al cierre no hay que reconstruir nada de memoria.
La conversación sigue abierta, así que el cliente puede escribir. Los cambios se resuelven según las reglas que definiste y, si hace falta una decisión del negocio, la conversación pasa al equipo.
El agente responde con las condiciones que configuraste. Si habilitás pedidos programados, el cliente indica para cuándo lo quiere y queda registrado con esa referencia.
Nos contás cómo trabajás hoy y te mostramos qué parte puede tomar Berry.